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EL CASO DE JUANA RIVAS: LOS PELIGROS DE ENTREGAR LOS MENORES A SU PADRE

¿Quién está matando a nuestros hijos?

Es el tema estrella del verano, portada de telediarios y copando los magacines de la mañana en todas las televisiones. El caso de una madre que, enfrentándose a todas las resoluciones judiciales que tiene en su contra, se niega a entregar a sus hijos al padre de los mismos, en previsión de los graves peligros en que se verían sus hijos si éstos cayeran en manos de su padre, peligros que en el caso más extremo podrían llevarles hasta a ser asesinados.

Toda la opinión pública se ha solidarizado con esta madre coraje, desde presentadores de televisión de todas las cadenas, hasta funcionarios públicos, servicios sociales e incluso políticos, por no hablar de sus vecinos y de las redes sociales con movimientos del tipo #JuanaEstaEnMiCasa.

Habría que hacer un análisis de cuál es el alcance real de los peligros que tendrían que afrontar estos menores en caso de que se les abandonase en manos de su padre, pues por desgracia hemos conocido casos muy trágicos que han tenido una gran repercusión mediática.

Desde el año 2013 el Observatorio contra la Violencia de Género viene contabilizando el número de homicidios de menores producidos cada año, arrojando los siguientes datos:

2013: 6 homicidios
2014: 4 homicidios
2015: 4 homicidios
2016: 1 homicidio
2017: 6 homicidios (hasta la fecha actual, 11 de Agosto)

Fuente: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

En total, 15 menores vilmente asesinados por su propio padre durante el periodo 2013 ~ 2016 (21 si contamos también los del 2017, aún sin terminar). Es decir, casi 4 homicidios de menores al año, cifra alarmante que justifica sobradamente la honda preocupación de nuestra sociedad ante la dramática posibilidad de que esos pobres niños tengan que ir con su padre.

ESTO ES ALGO QUE SIN DUDA PREOCUPA PROFUNDAMENTE A TODA LA SOCIEDAD

Hay sin embargo otros factores que quizá no se han valorado lo suficiente a la hora de emitir una opinión sobre este tema, y que sería conveniente citarlos para poder hacer una pequeña reflexión:

  1. Dentro del entorno familiar, los menores son sin duda el componente más débil y necesitado, y por tanto a los que más hay que proteger. Sin embargo, cuando en Diciembre de 2004 se aprobó la Ley Integral contra la Violencia de Género, no se les tuvo en cuenta en absoluto, algo incomprensible en una ley que se llama “integral”, es decir, que por definición debería haber abordado todos los ámbitos de la violencia doméstica.

    PERO ESTO NO NOS PREOCUPA EN ABSOLUTO

  2. No fue hasta el 2013 (¡9 años después!) que el Observatorio contra la Violencia de Género empezó a preocuparse por el problema de los menores, aunque dicha preocupación se limitó simplemente a contabilizar (contar) cuántos homicidios de menores se producían cada año.

    PERO ESTO NO NOS PREOCUPA EN ABSOLUTO

  3. Los 15 homicidios producidos desde el 2013 hasta el 2016 (algo menos de 4 al año) hay que ponderarlos en relación al número de habitantes que hay en España (unos 46 millones, somos el 5º país más grande de la UE). El porcentaje de padres que asesinan a sus hijos es tan exiguo que habría que plantearse si realmente es de recibo alejar de por vida a los hijos de sus padres ante el supuesto peligro que pueda existir para los menores.

    PERO ESTO NO NOS PREOCUPA EN ABSOLUTO

  4. Según el informe Maltrato Infantil en la Familia en España, elaborado por el prestigioso Centro Reina Sofía y publicado por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad en el año 2011, aproximadamente 2 de cada 3 casos de maltrato infantil en España son cometidos por la madre, y 1 de cada 3 por el padre. Cita textual: “El porcentaje de agresores que son mujeres (64,81%) supera al de hombres (35,19%)”.

    PERO ESTO NO NOS PREOCUPA EN ABSOLUTO

  5. Este último dato, que pudiera resultar sorprendente, en realidad no lo es tanto, pues multitud de informes internacionales corroboran que en casi todos los países el principal causante de maltrato infantil es la madre, exactamente igual que sucede en España.

    PERO ESTO NO NOS PREOCUPA EN ABSOLUTO

  6. Antes del Observatorio contra la Violencia de Género, ya había otro organismo oficial que daba cifras sobre los homicidios de menores. Se trata del Instituto Nacional de Estadística (INE), que en su informe anual “Estadística de defunciones según la causa de muerte”, nos aporta datos desde el año 1993 hasta el 2015. En el apartado “1.2 Defunciones por causas (lista reducida), sexo y edad” es posible seleccionar la causa “099 Agresiones (Homicidio)”, y los tramos de edad correspondientes hasta los 14 años, obteniendo así una aproximación al número total de homicidios de menores habidos en el año seleccionado. Habrá que tener en cuenta que ésta será una estimación a la baja, pues faltaría contabilizar los homicidios de los niños 15, 16 y 17 años, que no están desglosados por separado. Pues bien, haciendo los sencillos cálculos necesarios, se da el caso que durante el periodo 1993 ~ 2015 hubo nada menos que 234 homicidios de menores, más que todas las víctimas mortales de los atentados del 11-M.

    PERO ESTO NO NOS PREOCUPA EN ABSOLUTO

  7. Esos 234 homicidios, divididos entre los 23 años que van del 1993 al 2015, arrojan una media de más de 10 homicidios de menores al año, mucho más del doble de los 4 de los cuales informa el Observatorio, y que tan honda preocupación nos causaba.

    PERO ESTO NO NOS PREOCUPA EN ABSOLUTO

  8. Y no es que las cifras de estos homicidios hayan bajado con el paso de los años, sino todo lo contrario: durante el periodo 1993 ~ 2004 el total de homicidios fue de 98, es decir una media de 8.17 homicidios/año, mientras que durante el periodo 2005 ~ 2013 el total de homicidios fue de 136, una media de 12.36 homicidios/año. Lo cual significa que desde el año 2005, año en que entró en vigor la Ley Integral de Violencia de Género, no sólo no ha disminuido ni un ápice el número de mujeres asesinadas por su pareja o ex-pareja, sino que además el número de homicidios de menores se ha incrementado en más de un 50%.

    PERO ESTO NO NOS PREOCUPA EN ABSOLUTO

Tabla de homicidios de menores, según el INE (0-14 años):

1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 TOTAL
11 3 2 9 6 5 9 8 9 13 5 18 98
2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015   TOTAL
10 9 11 9 4 14 20 10 18 11 20   136

Total periodo 1993~2015: 234 homicidios

  1. Y ni siquiera hemos tocado techo, ya que si tomamos los datos de los 3 últimos años (periodo 2013 ~ 2015), resulta un total de 49 homicidios de menores, una media de 16.33 homicidios/año, es decir, el doble que antes de entrar en vigor la Ley Integral de Violencia de Género, y 4 veces más que los homicidios informados por el Observatorio (4 homicidios/año para el periodo 2013 ~ 2016).

    PERO ESTO NO NOS PREOCUPA EN ABSOLUTO

  2. Si nos limitamos a estudiar el periodo 2013 ~ 2015, únicos 3 años donde podemos comparar los datos del INE con los del Observatorio, resulta que según el INE ha habido 49 homicidios de menores, y según el Observatorio “sólo” ha habido 14. ¿Acaso alguien está mintiendo u ocultando información?

    PERO ESTO NO NOS PREOCUPA EN ABSOLUTO

    Tabla de homicidios de menores, según organismos oficiales listados:

      2013 2014 2015 TOTAL
    INE (0-14 años) 18 11 20 49
    Observatorio VG (0-17 años) 6 4 4 14

    Diferencia entre ambos organismos: 35

  3. En realidad, la explicación a esta descomunal diferencia es bien sencilla: el INE informa de todos los homicidios de menores (49), mientras que el Ministerio informa solamente de aquéllos que entran en la categoría de Violencia de Género (14), es decir, los que son cometidos bien por el padre o bien por otro varón que haya sido pareja de la madre. Así pues, los 35 homicidios de menores restantes (49 – 14 = 35) corresponden a homicidios cometidos por otras personas que no son ni el padre ni otro varón que haya sido pareja de la madre. Con lo cual entonces habríamos de preguntarnos: ¿Quién está matando a nuestros hijos?

    PERO ESTO NO NOS PREOCUPA EN ABSOLUTO

  4. Al igual que en los casos de maltrato infantil, también en el caso extremo de homicidio de menores existen multitud de informes internacionales que corroboran que en casi todos los países el principal perpetrador del homicidio es la madre.

    PERO ESTO NO NOS PREOCUPA EN ABSOLUTO

Gráfico de homicidios de menores según autor, combinando datos del INE y del Observatorio de la Violencia de Género:

HomicidiosMenoresINE

CONSIDERACIONES FINALES

Los homicidios de menores cometidos por el padre o por otro varón que haya sido pareja de la madre son una minoría.

La gran mayoría de dichos homicidios, de los cuales no informa el Observatorio de Violencia de Género, son cometidos por otras personas, como la madre, etc.

Esta última afirmación está corroborada por el propio Instituto Nacional de Estadística (INE), mediante respuesta de fecha 11 de Agosto de 2017 a una consulta realizada en la misma fecha.

Existen multitud de informes sobre violencia que indican que la gran mayoría de los homicidios de menores son cometidos por alguno de sus propios progenitores (o ambos), muy raras veces son cometidos por otras personas (hermanos, tíos, abuelos, etc.).

Así pues, de los 49 homicidios cometidos en el periodo 2013 ~ 2015, podemos decir:

  • 14 fueron cometidos por su padre (en realidad fueron 13, el otro fue cometido por la nueva pareja de la madre)

  • De los 35 restantes no se da ninguna información, aunque evidentemente la gran mayoría debieron de ser cometidos por la madre

  • Por tanto, los homicidios cometidos por la madre duplican ampliamente a los cometidos por el padre

Volviendo de nuevo al caso de Juana Rivas, en estos momentos hay 2 menores en paradero desconocido, retenidos y secuestrados por una madre huida de la Justicia, con problemas de salud y posiblemente algo desequilibrada a consecuencia de la situación que está viviendo, y que en cualquier momento podría entrar en crisis, perder la noción de la realidad y cometer cualquier locura, como por desgracia viene sucediendo con demasiada asiduidad. Aunque claro, los crímenes cometidos por las madres tendemos a olvidarlos rápidamente, ya que a los mismos no se les da la misma publicidad que a los cometidos por los padres (que sin embargo son mucho más escasos).

Todos recordamos a Bretón.

¿Alguien recuerda a Mireia? Fue la madre que asesinó a sus dos hijas lanzándolas al vacío en Girona. Suicidio ampliado lo llamaron. También lo llamaron un último acto de amor.

¿Alguien recuerda el caso de La Villa de Don Fadrique? Fue el caso de una madre que degolló a su bebé de 3 meses en un cementerio.

Los dos últimos casos son de finales del año 2015, mucho más recientes que el de Bretón (principios de 2013).

Entonces, ¿cuál es el peligro para los niños? ¿no habrá que considerar si el verdadero peligro pudiera consistir en permanecer retenidos bajo las garras de su madre?

Y ahora que, tras estar 13 días fugada, ¡por fin! se ha dictado orden de búsqueda y captura contra Juana Rivas, demostrando los Juzgados estar teniendo mucha paciencia con esta Sra. a pesar de las múltiples desobediencias de la misma, ¿a qué esperan para localizarla y detenerla de inmediato? ¿cómo es posible que sigan pasando los días sin que la encuentren? ¿cómo se explica que una mujer débil, con problemas estomacales y 2 menores a su cargo, uno de ellos de tan sólo 3 años, siga fugada y sean incapaces de encontrarla de inmediato? En otras ocasiones, a delincuentes más hábiles y peligrosos los han localizado en un abrir y cerrar de ojos, y es que cuando la Policía y la Guardia Civil se ponen manos a la obra no es muy fácil huir de la Justicia.

Al parecer, resulta que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado la están buscando, sí, pero sin prisas. Al parecer que tenían a más personas a las cuales localizar, y a ésta la deben de haber apuntado en una especie de lista de espera, así que todavía no han puesto a nadie a buscarla. Para la Policía y la Guardia Civil localizar a esta madre no es una prioridad, sin duda han recibido instrucciones muy precisas para que se lo tomen con calma. Total, sólo se ha fugado una secuestradora llevándose consigo a 2 niños menores de edad, ¿qué malo les podría pasar?

Habría que ver si hubiera sido Francesco el que se hubiera fugado con sus hijos, qué es lo que se hubiera dicho en los medios sobre lo que este padre les podría hacer a sus hijos, y cuántos días cuántas horas habrían tardado en capturarlo y mostrarlo con las esposas puestas.

Somos una sociedad absolutamente hipócrita, nos gusta decir que nos preocupan mucho esos pobres niños y por eso defendemos a la madre, pero la realidad es que los que defienden a la madre solamente están utilizando a los niños como arma contra el padre, buscando argumentos que justifiquen su odio visceral al hombre, al varón y a todo lo que huela a masculinidad.

Sólo vemos lo que queremos ver, empatizamos rápidamente con la madre que llora, o simula llorar, pero no nos ponemos en la piel del padre aunque sólo sea por un momento para imaginar el calvario por el que podría estar pasando. Acusamos al padre de un delito que una vez cometió contra su pareja (no contra sus hijos), y perdonamos a la madre por los múltiples delitos que está cometiendo reiteradamente, contra su pareja, contra los organismos judiciales, y contra sus propios hijos, que a saber cuándo fue la última vez que salieron a la calle y vieron la luz del sol.

No vale como excusa decir que “es que en todas las televisiones decían que la madre era la buena”. Hay que ser más escépticos, tener un espíritu crítico y saber ver más allá de lo que nos dice la caja tonta.

Toni Adrián
Miembro de la Junta Directiva de la Asociación Custodia Compartida ¡YA!